Una de ángeles

>> lunes, 9 de mayo de 2011

Independientemente de en que crean o no, todos tienen un ángel. Un guardián que vigila y de alguna forma está ahí para nosotros.
No podemos saber que forma tiene o va a tomar; un día un viejo amable, otro día quizá una niñita, al siguiente una madre, tal vez un hermano, un amigo, o un novio. No está en nuestra naturaleza predecirlo. 
Pero no se puede dejar que las apariencias engañen, sin importar su imagen, éstos pueden ser tan feroces como cualquier dragón... De cualquier forma no están aquí para pelear nuestras batallas, sino para susurrar desde nuestro corazón, recordándonos que somos nosotros, cada uno de nosotros quien tiene el poder sobre los mundos que nosotros mismos creamos.
Podemos negar que nuestros ángeles existen, repetirnos una y otra vez hasta convencernos de que no son reales. Pero ellos se presentan de cualquier manera, en extrañas personas, en extraños lugares, en extraños momentos. Pueden hablar a través de cualquier personaje que podamos imaginar, incluso a través de nuestros propios demonios, si así lo tienen que hacer... empujándonos, desafiándonos a luchar, a seguir adelante, y nunca mirar atrás.

1 comentarios:

Yisus 9 de mayo de 2011 a las 17:48  

Bueno y los demonios también son ángeles, según recuerdo, entonces deberíamos también tener un diablo guardián. Por lo menos, suena mucho más atractivo.

About This Blog

Lorem Ipsum

  © Free Blogger Templates Wild Birds by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP